Cartagena ostenta el honor de tener, entre sus hijas por nacimiento, a una poetisa como ha habido pocas durante el pasado siglo XX. Hablamos de Carmen Conde, que escribió prácticamente de todo, si bien destacó en poesía, y, muy especialmente, en cuentos, en literatura infantil. Todavía se recomienda su lectura en muchos colegios.

Fue pionera en la enseñanza, en los métodos docentes, en su interés para que la cultura llegara a todos. Puso en marcha la Universidad Popular de Cartagena, junto a su pareja, el también poeta Antonio Oliver Belmás. Esta institución sigue vigente hoy en día, lo que prueba su importancia, su necesidad y su buen hacer. Viajó por todo el país desde su más tierna infancia, y, sin cumplir los 20 años, ya era maestra de escuela, de ésas que tenían una vasta cultura y ganas de comerse el mundo, didácticamente hablando. Ensayó métodos, y se esforzó, como buena parte de los intelectuales de su generación, para que el país saliera de su atraso cultural.

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También muy pronto colaboró en el mundo periodístico. Lo hizo de adolescente en Melilla, y luego no interrumpió ese cariño y ese afán. También se movió en el mundo de las ondas, de la radio, durante la República, y, tras la Guerra Civil, en Radio Nacional de España. En los años 80 hizo incursiones literarias en programas de TVE de calado infantil. No paró. Conviene reseñar que dirigió revistas de enorme éxito y de ingentes ecos en el universo cultural.

Tenía una inagotable sensibilidad, a la que debemos sumar su técnica, fuera de lo común. Su amor por la Literatura, por el aprendizaje, por el mundo de los más pequeños, fue extraordinario.

Obtuvo, asimismo, numerosos logros. Fue, y conviene recordarlo, la primera mujer en entrar en la Real Academia de la Lengua Española. Trabó amistad con los mejores, con Rubén Darío, con Juan Ramón Jiménez, con Vicente Aleixandre, con Gabriela Mistral… De todos aprendió, y a todos impactó.

Uno de sus libros señeros, de poesía, es Mujer sin Edén. Lo recomendamos ardientemente desde Letras de Parnaso, así como sus cuentos, sus inolvidables cuentos. Sin duda, Carmen Conde fue uno de los grandes talentos literarios de su época. Además, si leen alguna de sus obras, verán que, por ellas, no pasa el tiempo. Es lo bueno de la Literatura que merece la pena. La suya fue de «gustosos sabores poéticos».

Estatua conmemorativa a Carmen Conde en Cartagena

Estatua conmemorativa a Carmen Conde en Cartagena

JUAN TOMAS FRUTOS PORTADA

Juan Tomás Frutos. Periodista

Carmen Conde (Cartagena, 1907 – 1996) destacó, además de por su actividad periodística, por su cultivo de la poesía (Brocal, 1929; Mujer sin edén, 1947; El tiempo es un lentísimo fuego, 1978); Desde nunca, 1982); la novela (Las oscuras raíces; 1954; Sola madre; 1980); así como también la literatura infantil y juvenil, campo por el que fue premio nacional en 1987, con Canciones de nana y desvelo

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