El cáncer es una de las principales causas de muerte en España. Los más comunes son el de colon, el de mama y el de pulmón. Según la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) se diagnostican unos 200.000 casos cada año.

Esta enfermedad, que puede aparecer en prácticamente cualquier lugar del cuerpo, consiste en un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células. El tumor afecta al tejido circundante y puede provocar metástasis en cualquier parte del cuerpo.

La buena noticia es que hoy en día se curan casi la mitad de los casos mediante operación, radioterapia o quimioterapia, y tienen buen pronóstico sobre todo cuando se detectan en fases tempranas.

Así pues, a parte de hacernos chequeos de vez en cuando, a modo de pasar la ITV como los vehículos, y de esta forma poder detectar el cáncer si fuera el caso en etapas tempranas, ¿podemos hacer alguna cosa más?

En su introducción al informe de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, el Director General de la Organización Mundial de la Salud, concluía que los factores externos, tales como el estilo de vida y el medioambiente llegan a influir en un 80% de los cánceres. Entre ellos, la obesidad es uno de los factores de más riesgo para padecer cáncer.

Esta enfermedad, como muchas otras, tiene un factor genético que heredamos y que poco podemos hacer al respeto, pero se ha visto que nuestro estilo de vida puede influir muy positivamente en la prevención e incluso en ayudar a luchar contra el cáncer una vez ha aparecido.

El estilo de vida y la alimentación no pueden sustituir nunca el tratamiento médico, pero ya se ha demostrado que seguir unos buenos hábitos minimiza mucho el riesgo de aparición de cáncer y si ya ha aparecido, maximiza muchísimo la posibilidad del éxito del tratamiento.

Os aconsejo leer el libro «Anti cáncer del Dr. David Servan-Schreiber, una nueva forma de vida». Allí detalla con total rigurosidad y estudios, las actitudes a tener en cuenta para ser más fuertes frente al cáncer.

En resumidas cuentas, tiene mucho que ver con la inflamación. Nuestro cuerpo enferma cuando hay inflamación, y con inflamación hay muchas más probabilidades de tener un cáncer. Así, hay actos, actitudes y alimentos que promueven la inflamación y el desgaste de nuestro sistema inmune, pero también las hay que desinflaman.

De esta forma habrá que limitar todo lo que promueve la inflamación como: el estrés, la ira, la depresión, el sedentarismo, el tabaco, el azúcar, las grasas hidrogenadas y el alcohol, por el contrario, habrá que abusar más de: risas, buen humor, frutas, verduras y alimentos ricos en omega-3.

Yo me atrevería a decir que no hay una cocina anti cáncer. Pero si que hay una forma de alimentar-se que minimiza el riesgo de muchas enfermedades maximizando la salud.

Al fin y al cabo, tomarse la vida de la mejor forma posible y alimentarse con nuestra apreciada Dieta Mediterránea. Positivismo y mucho sentido común.

Joan Majó. Nutricionista

Joan Majó. Nutricionista. Autor del libro “El peso deseado en 11 pasos” 

@majo_joan

 

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