Se me ocurre con motivo del mes que nos toca y la fecha próxima que puede ser interesante hablar del amor. El amor de pareja, claro. Ese que todos conocemos por las pelis, las comedias románticas en donde el chico malo se vuelve bueno, donde la fea sufre una transformación y pasa de patito feo a cisne para que el guapo prota de la peli se enamore de ella, esas donde mundos totalmente opuestos se unen felizmente y para siempre…

Lo cierto es que mucho  más complicado de lo que nos enseñan esas películas y no sólo eso, es que además lo más común es que casos como los citados antes no se dan y cuando ocurren tienen una probabilidad de duración bastante corta. Las relaciones interpersonales son realmente complejas por la cantidad de variables que convergen en ellas.

Cuando dos personas se acercan con el ánimo de empezar una relación de pareja, acercan mucho más que dos cuerpos o dos mentes. Su historia personal, cultural, sus circunstancias sociales, sus familias, trabajos, miedos, virtudes, defectos, todo cuanto afecta y forma la persona se aporta a la pareja, lo que hace de ella un ente realmente complejo.

Mantener la pareja significa mantener una actitud activa, sabemos que la química no se expresa igual en los primeros meses que tres o cuatro años después. Entonces ha de invertirse más, hay que no dar por hecho todo en la pareja y continuar teniendo ilusión.

¿Qué hace que una pareja sea más “feliz”?

Ahí van varios puntos a tener en cuenta si queremos  mantener nuestra relación más  tiempo y con mejor calidad:

  1. No dejes de decirle lo que te gusta y lo que te hace sentir.
  2. Las cosas que no te gustan también debes expresarlas y darle la oportunidad de que las cambie.
  3. ¡Comparte! Tener aficiones comunes, compartir actividades y amigos acerca y genera complicidad.
  4. Si tienes hijos haz lo posible por reservar un tiempo específico para la pareja, salir solos a pasear, cenar, bailar… lo que sea que disfrutéis juntos y sea un momento único y especial sólo para vosotros.
  5. No dejes de relacionarte con más gente; amigos, familia… te enriquecen a ti y a tu pareja.
  6. Disfruta de un tiempo exclusivo para ti, un hueco que disfrutes de lo que te gusta sin tu pareja.
  7. Sorpréndele, cualquier gesto que haga ver a la otra persona que le importas y que está presente en tu día a día fomenta la cercanía, una flor, una palabra bonita, una cena…
  8. No esperes que adivine lo que te pasa: habla, pide ayuda, escucha, es tu compañero/a y está ahí para eso. Estás ahí para eso.
  9. Las relaciones sexuales son importantes; aprender a disfrutarlas y a comunicaros en la intimidad, si es preciso con la ayuda de un profesional.
  10. Hazlo siempre  porque quieres, una relación es compartir en los términos que dos quieran establecer  de acuerdo a sus intereses, no es aguantar ni soportar.

Podríamos seguir con la lista y añadir multitud de pequeñas cosas de gran valor que se pueden hacer, pero para empezar esto es suficiente. Muchos lo harán de forma natural y la mayoría tendrán que hacer un esfuerzo para avivar la llama.

Se puede, solo hay que trabajarlo, para disfrutarlo.

cristina

Cristina Carmona Botía

UP! Psicologia & Coaching

cristinacarmona@generacionfenix.com

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