Manolo Escobar fue el quinto de los diez hijos de Antonio García y María del Carmen Escobar, a la que dedicó la canción Madrecita María del Carmen. Su padre abandonó la tradición campesina familiar para dedicarse a la hostelería y la cultura. En estos duros años de posguerra, Antonio García conoció a un maestro de escuela que había perdido a su esposa y a su hijo durante la guerra civil. Antonio lo alojó en su casa y se convirtió en el profesor particular de toda la chiquillería. El nuevo miembro de la familia, Antonio Manzano, resultó ser también un consumado profesor de música. Así que los hermanos García, desde el mayor al más pequeño, pudieron aprender música en casa. Manolo empezó tocando el laúd. Tocó el piano también en sus primeros años. Su hermano Baldomero se erigió en jefe de la compañía, y junto a Salvador y Manolo comenzaron a actuar en fiestas y bodas bajo el nombre artístico de “Los Niños de Antonio García”. Ya entonces, el niño Manolo soñaba con ser cantante.

Con 14 años emigró con sus hermanos a Barcelona, donde trabajó como aprendiz de diversos oficios. Se inició en la farándula entre Badalona y el Barrio Chino barcelonés con el grupo Manolo Escobar y sus guitarras, en el cual también estaban sus hermanos Salvador y Baldomero. Más adelante, y con el éxito del grupo, se añadiría a ellos otro de sus hermanos. Tanto Juan Gabriel como José María, otro de los hermanos García Escobar, escribirán poco después canciones para que las interprete el grupo.

La fama en los concursos de las verbenas le facilitó a Manolo el poder introducirse en otro espectáculo de la época: el cine-variedades: dos películas y un espectáculo de variedades. En una ocasión participó en un programa que encabezaba Raquel Meller. Cuando la diva se encontró con él de camino al camerino, le dijo: “Muchacho, tú llegarás… Yo sé de esto lo suficiente y he visto mucho. Llegarás, te lo aseguro”.”Manolo Escobar y sus guitarras”. Un nuevo estilo personal de música española, con un ritmo moderno. Aunque José María y Juan Gabriel abandonaron pronto el grupo, quedando definitivamente Manolo como cantante y Baldomero, Salvador y Juan Gabriel como guitarristas. Con el “sonido Escobar” ya elaborado, el grupo grabó su primer disco, y su fama fue en aumento. Las galas se hacían cada vez más frecuentes, y la estafeta de correos se quedaba medio vacía con demasiada frecuencia. Así que la familia se vio en la tesitura de escoger: o el trabajo seguro de ser funcionario, o la aventura de la música. Y se optó por pedir una excedencia de dos años, con lo que se cubrían las espaldas.

En el terreno sentimental, tres meses después de conocer a la alemana Anita Marx en la sala de fiestas “Fiesta” de Platia dÁro, se casó con ella en  Alemania el día 10 de diciembre de 1959, sin hablar el uno el idioma del otro. Llevaban más de 50 años de matrimonio y son padres de su hija adoptada Vanessa, a la que dedicó la canción Mi pequeña flor.

En 1961, Manolo debuta en Córdoba, en el teatro Duque de Rivas, con su propio espectáculo: “Canta Manolo Escobar”. A partir de entonces, Manolo se convierte en pocos años en un ídolo de multitudes, paseándose triunfalmente por toda España con sus diversos espectáculos, y grabando decenas de discos que en seguida saltan a la fama. Tal fue el éxito del artista en su género, que incluso a partir de 1965 (cuando la copla entraba en un verdadero declive) encabezó el número de venta de discos y fue uno de los pocos artistas que mantuvo espectáculo y compañía propias durante esos duros días para la Canción española. Aun así (y por razones desconocidas públicamente) nunca apareció en las listas de ventas de los medios. En 1962 saltó al estrellato con las canciones del maestro Solano, con su debut en Madrid y Barcelona y el estreno de la película rodada en Arcos de la Frontera (Cádiz): Los guerrilleros.

A principios de los 90 se afincó en su chalet de Benidorm, al que bautizó con el nombre de Porompompero en honor a la canción homónima. Más de veinte películas, tres de las cuales figuran entre las diez más vistas de las estrenadas en España y, sobre todo, sus cerca de ochenta discos, veinticuatro de ellos disco de oro y una casete de platino, avalan su corona. Cabe añadir que la discográfica Belter entregó 24 discos de oro a Manolo, pero según las ventas, debería tener más de 40. Su disco más vendido fue “Y Viva España”, del cual vendió 6 millones de copias originales (10 millones en posteriores reediciones oficiales). Fue el disco más vendido de la historia de la música de España desde 1973 hasta 1992.

Hasta siempre, Manolo.

GFX.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedInEmail this to someone