De guitarra de la mítica banda El canto del loco, a crear su propia productora musical, RocknRoad, donde Ivan se encarga de asesorar a los nuevos talentos que se asoman a la compleja industria de la música. Experiencia en el sector desde luego, no le falta.

Creaste junto a Dani Martín, una de las bandas más míticas del panorama musical español, «El Canto del Loco», ¿Qué recuerdos tienes de aquella etapa en el grupo? Muchos, y la gran mayoría, muy bonitos y enriquecedores. Fue una etapa de mi vida llena de vivencias y momentos inolvidables, unos años que me hicieron conocerme más, definir qué quería hacer en mi futuro y desde luego, tener la suerte de compartir junto a DANI MARTÍN el sueño que un día tuvimos. los dos, componiendo nuestras primeras canciones.

Siempre he considerado que tuvimos muchísima suerte en fichar y en vivir aquel momento de la música. Pero un recuerdo que tengo muy presente fue el trabajo diario, en equipo, y el empuje que tuvo Dani en todo desde un principio, pienso que fue determinante para que alguien se fijara en nosotros, tocando tan horriblemente como tocábamos…[Risas].

El concierto que más recuerdo guardo y con mucho cariño, fue el concierto del palacio de los deportes de la comunidad de Madrid ante 14 mil personas dos días seguidos, con apenas 1 disco en la calle, siendo teloneros de LODVG y ESTOPA, ¡qué locura!, pero nos lo creímos y salimos hacer un show, con un par,aunque nadie supiera quienes eran esos niñatos…(risas).

Y por supuesto un recuerdo muy presente que tengo a día de hoy, es la gente que trabajo para y con nosotros, de la que más aprendí tantas cosas, como Eva Perales.

Cierto que tuvo que ser ¡la locura!, pero en 2003 decides retirarte, justo cuando la banda estaba en todo su apogeo ¿Cual fue la razón?

Lo que mi dí cuenta, y me doy cuenta todos los días de mi vida, es que si no diriges tus velas cada cierto tiempo, tarde o temprano encuentras la costa, y en el peor de los casos, un acantilado lleno de rocas. No hubo razón, y hubieron muchas. Que el proyecto estuviera en su mejor apogeo para mí no fue determinante, ni para bien ni para mal. No fue de ni lejos sencillo y más cuando tu amigo con el que habías materializado un sueño insistió mucho para que lo repensara una y otra vez. Quizás lo más bonito de aquella decisión, viéndolo desde la distancia, es el aprendizaje personal, la valentía y la prioridad de mis objetivos profesionales por delante de todo. Desde entonces, has continuado ligado al mundo de la música, fundamentalmente a través de productoras musicales, hasta llegar a crear la tuya propia, «RocknRoad». ¿Cómo ha cambiado desde entonces la industria musical?
Diría más bien que no deja de cambiar constantemente, por el tiempo que nos ha tocado vivir hoy en día. Ya no es ningún secreto que a la industria musical se le dio jaque en el momento que nació el consumo digital, y muchas compañías en vez de aliarse, lo vieron desde un comienzo como a el enemigo, para más tarde intentar subirse a un tren que empezaba a ganar velocidad.

Lo que ha cambiado mucho son las formas de inversión, los presupuestos, etc, pero por que la forma de consumo se amplió. El consumidor final ha madurado y las compañías han tenido que ir reinventándose para no morir de enfado. Lo peor es que se sigue jugando con contratos absolutamente leoninos, apostando por menos artistas emergentes y exprimiendo al máximo el producto, si no sirve, se desecha rápidamente.

Lo mejor…, es que creo que vivimos un momento de explosión musical brutal, gracias a la era digital tenemos al alcance mucho más contenido que antes, ya no dependemos de los canales obsoletos para descubrir nuevas bandas, hoy tenemos al alcance a un banda al otro lado del planeta, que con sus medios y el dinero de sus bolsillos puedes descubrir y consumir su música.

Por otro lado, tenemos todas las plataformas de crowdfunding, financiación con intercambios, que en según qué momento, las veo más que acertadas. Poco a poco va dejando de ser una forma de venderte un tanto extraña.

Quizás, también ha cambiado el foco y el perfil del inversor, a nivel privado. Han entrado a jugar, desde hace ya unos cuantos años, las marcas y la publicidad, pero de manera más intensa que en el pasado. Apuestan más a la hora de asociar artistas a su marca y a su target, bien en forma de festival, de anuncio, o cualquier cosa, y ¡eso me parece genial!, se agradece, pero desde aquí apelo a los creativos de las marcas, que miren mas a bandas emergentes independientes que también pueden dar muchísimo, y el trato de tu a tú sin intermediarios, da más beneficio siempre.

El Canto del Loco

El Canto del Loco

Tu asesoras a grupos de música emergentes, ¿que les aconsejas?, ¿Se puede vivir de la música? Lamentablemente considero que no. Un artista consagrado, o camino de…, sí. Con sus autores y sus conciertos y su merchandising, y no solo él. La gente que trabaja con el artista, vive de eso, ¿pero un artista emergente? No. Sigo pensando que las salas de este país, algunas, cobran una brutalidad por el alquiler a los artistas emergentes y deberían plantearse otro tipo de negocio, o llegar a otro tipo de acuerdo con los artistas y no convertir sus salas en prostíbulos. Creo que se ha perdido mucha magia y muchísima identidad en la salas de conciertos. Ahora ya da igual una que otra, lo importante es que cobre barato por si se pincha, no perder tanta pasta…, así piensan algunos artistas, managers, etc. Sigo preguntándome, no sería más lógico que la salas se sentasen, de verdad, con las bandas para que se hagan socios, y miren, por ambos lados, el beneficio que pueden sacar mutuamente. No de esa manera tan pragmática y tan poco personal. Creo que las salas no deben convertirse en agencias de booking, pienso que la agenda de una sala no debe hacerse a base de alquileres.

Los consejos son muy específicos según las estrategias, pero desde luego el mensaje es que luchen por su música y su difusión en primer lugar, luego por sus derechos, a todos los niveles. Que todo esté bien atado y registrado. Que se identifiquen como marca, como imagen, que sepan quienes son y que ofrecen y que curren todos los días del año, se acuesten y se levanten pensando sus objetivos.

En los años 80, incluso en los 90´ vivimos una explosión creativa. Muchos fueron los grupos que surgieron entonces, EL CANTO DEL LOCO, fue un claro ejemplo de hasta donde podía llegar una banda. Da la sensación de que hoy en día falta gente queriendo dedicarse a la música, ¿es así?  Laboralmente pienso que es muy complicado, no imposible, dedicarse a la música hoy en día, ya no solo como artista, si no como empresario, y ya no digamos como pequeño empresario. Si el planteamiento es dedicarse por completo, como opción laboral, existen caminos desde luego, pero no nos podemos engañar…, que las ganancias en el mundo de la música son muy a largo plazo, vengas de cualquier esquina del sector.
Ivan Ganchegui

Ivan Ganchegui

Hoy en día, creo más en el enfoque que le de cada uno, que las ganas en si. Pienso que hay mucha paja mental por ahí afuera, sobre cómo funciona este negocio. Muchas se minan los sueños del que quiere entrar en este negocio.

Pienso que la vida es una rueda y esa explosión de creatividad está volviendo ahora mismo, de forma quizás menos abrupta,más a cuenta gotas, pero todos los días veo proyectos que me gustan mucho, y me sorprenden.

Hablando de proyectos, ¿en cuales estás metido, Ivan? Dentro de mi empresa, de producción de eventos, tenemos un departamento que es la asesoría musical, que antes has nombrado. Ahora mismo estamos trabajando fuerte con dos proyectos, Episodio69 e Indoven.

Episodio69 es un proyecto que le tengo mucho cariño y mucho respeto. Pop&Show desenfadado, con estilo y con inteligencia, no dejan pasar un día sin darle vueltas a ideas y valores añadidos al proyecto. El trabajo en equipo conmigo se convirtió en un engranaje más de toda su energía y su pasión por llevar adelante su propuesta. Hacía mucho tiempo que no me topaba con 2 personas (Anuar y Julio), con las ideas tan claras, y con el enfoque tan acertado de por dónde, y  cómo caminar, aprender y ejecutar. Me quito siempre el sombrero con ellos.

Indoven, es un viaje más que un proyecto. Un viaje al que decidí subirme para aportar mi asesoramiento y aprender de él,, al mismo tiempo, puesto que está compuesto por grandes profesionales, gente más de mi quinta, con mucho recorrido y mucho por contar, sin pretensiones ni impaciencias, buscando el disfrute de la música y el placer de vivir ese viaje con su propia banda sonora. Bardo, creador del proyecto, es un artista sin más.

¿Qué les dirías a los chicos que ahora pretenden triunfar y vivir de su música?

Sin conocer a quien va dirigido, les diría que trabajen por su sueño todos los días. Que se olviden de triunfos y derivados, que lo más importante es reforzar lo que quieran llegar a conseguir dentro de sus cabezas, y ¡que luchen por ello!. Y si algún día se cansan de luchar, se enfadan, o no reciben respuestas…, que no se alarmen, eso también forma parte del espectáculo y solo deben subir un peldaño más y continuar en la carretera, no hay nada más sagrado, creo, que perseguir un sueño.

Por último me gustaría daos las gracias por haberme invitado a participar con esta entrevista en este proyecto que es GENERACION FÉNIX. ¡Bravo por vosotros y por vuestra iniciativa! y ¡miles de gracias!

Nos vemos por la carretera.

 ¡Nos vemos Iván!, y gracias a ti por inaugurar nuestro apartado de GENTE FÉNIX. 

  GFX

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