Detrás de Mía Möll está Gema Sánchez, una diseñadora gráfica murciana que tiene por delante una carrera como ilustradora infantil más que prometedora. ¿Y quién es Gema Sánchez? Pues una de las personas más sensibles, delicadas, introvertidas y talentosas que podáis conocer en vuestra vida. No exageramos.

Cada uno de sus dibujos exhala ternura. Pero no al almibarado estilo de la factoría Disney, porque ella tiene estilo propio. En cada trazo parece querer decir que la infancia no está en el objeto contemplado, sino en el sujeto que contempla cualquiera de sus obras.

El diseño y la ilustración siempre habían estado en su mente. Aunque en un principio no tenía pensado dedicarse a ello profesionalmente, fue a partir del comienzo de su relación con su actual marido, el informático Alejandro Garriga, cuando decidieron formar la empresa AGwebstudio en 2010. Es en este momento cuando una de sus pasiones se convierte en su modo de vida.

Las ilustraciones infantiles son su auténtica pasión. Ya tiene una colección que podemos encontrar en varias tiendas del sector, al igual que su colección de tarjetas. En proyecto está la ilustración de cuentos y animaciones para cuentos digitales.

Actualmente, trabaja como para varias empresas realizando diseños web, rediseñando la imagen de la empresa y coloreando todo aquello que encuentra en su camino. ¿Quieres conocerla por dentro?

Chica de Paseo

Chica de Paseo

Defínete en 140 caracteres como profesional.

Me considero una persona constante, ya que hasta que no consigo mi objetivo no me doy por vencida. Creo que no tengo un don ni nada parecido con respecto al diseño, simplemente hago lo que me gusta y le dedico mucho tiempo y esfuerzo. Actualmente estoy centrada en la creación de láminas y cuadros infantiles y, a medio plazo, mi propósito es realizar cuentos y libros interactivos. O, lo que es lo mismo, pensar más y diseñar menos. Me he pasado de los 140 caracteres, ¿no?

¿Cuándo y por qué empezaste a diseñar?

Tras terminar mi carrera de Audición y Lenguaje, mi pareja, que se dedica al diseño web y programación, empezó a pedirme consejos sobre diseños, colores o maquetaciones. Él siempre insistió en que se me daba muy bien y se empeñó en que estudiara diseño gráfico para trabajar con él. Fue aquí cuando entré en este mundo y quedé fascinada. Desde entonces no me separo del lápiz, del papel y, cómo no, del bendito y maldito ordenador.

¿De dónde procede tu sobrenombre, eso de Mía Möll?

No tiene un significado especial, me gustaba su sonoridad y que parece de una diseñadora escandinava, ¿no? Además del juego de palabras tan divertido que produce cuando se pronuncia rápidamente. Además, creo que es un nombre corto y fácil de recordar aunque igual algún publicista se lleva las manos a la cabeza.

¿Cómo es eso de expresarse a través de las imágenes? ¿Tu alma se refleja en los dibujos?

Cada dibujo representa una parte de mí; algún momento, objeto, sueño o pensamiento. Si cada diseño no nace del corazón, lo que dice el cerebro no importa. En su mayoría, se trata de dibujos que me hubiera gustado tener a mi alrededor de niña. Entonces eran invisibles y solo estaban en mi mente. Ahora ya puedo hacer que rodeen a mi futura hija y, cómo no, de aquellos clientes que compartan mi gusto. Son una especie de envoltorio de la infancia que yo soñaba.

¿Crees que tus ilustraciones tratan de “vender” felicidad?

Es evidente que las marcas venden felicidad pero, ojito, yo no soy una marca. No dibujo con un objetivo concreto, aunque para mí sí que transmiten felicidad y me encantaría que a las personas que las compraran también les trasmitiera esa misma sensación, aunque no sé si es pedir demasiado a una ilustración…

¿Cómo es la relación profesional y personal con tu socio en AGwebstudio, el informático Alejandro Garriga?

Estamos juntos las 24 horas del día los 365 días del año. Tengo que agradecer a mi pareja su confianza en mí y su apoyo en todo momento para darme acceso a este mundo. Y, la verdad, compartir despacho es un lujo que no todos pueden permitirse. No dependemos de nadie, nada más que de nosotros mismos y recogemos la recompensa de muchas horas de trabajo y esfuerzo. Es gratificante sentarse a trabajar con la libertad como compañera de viaje.

Ciudad Fantástica

Ciudad Fantástica

¿Cómo es el proceso creativo cuando se trabaja para un público infantil?

En mi caso, pienso en cosas que me gustaban cuando yo era pequeña y que me siguen gustando, o que hubiera querido tener o lugares que me gustaría ver. Las dibujo, las digitalizo y, entonces, me pongo a colorear y a dar texturas hasta conseguir un resultado que me convenza. Creo que las ilustraciones infantiles deben seducir y educar, así como provocar una emoción, por pequeña que sea.

¿Ves posible realizar ilustraciones sobre una Biblia adaptada a los niños?

De momento no, aunque es cierto que ya me lo han comentado en varias ocasiones, sé que puede ser un producto con un nicho de mercado interesante. Pero, de momento, prefiero aparcar ese proyecto hasta que se genere una oportunidad.

¿Cuál es desde el punto de vista literario tu cuento infantil favorito? ¿Qué cuento infantil sueñas con ilustrar?

Nunca me he planteado ilustrar un cuento clásico, pero sueño cada día con crear mi propio cuento e ilustrarlo.

¿Ves un nexo común en todas tus creaciones?

Me atrae mucho el estilo retro, puede que ese sea el nexo en común en buena parte de mis diseños e ilustraciones. El diseño es un lenguaje, y lo principal es cómo usas cada día ese lenguaje, por lo que tampoco me apetece encasillarme. Muchos dirán que es “retro”, por una sola palabra traiciona a menudo a una ilustración.

¿Qué te parece fundamental a la hora de ponerte a diseñar?

Tener muy claro todo lo que voy a dibujar antes de empezar nada, si no pueden pasar horas y días trabajando y sin obtener resultado alguno. Pero también conviene estar en paz con uno mismo y con el mundo. Como asegura el arquitecto británico Norman Foster, el diseño está “muy relacionado con la gente, con la comunicación, la motivación y, quizá lo más importante, con la capacidad de escuchar”.

Tarjeta Globo

Tarjeta Globo

Háblanos sobre las herramientas y técnicas que utilizas en tus ilustraciones.

En este orden: lápiz, papel, escáner, Illustrator y Photoshop.

¿Qué es lo que más te cuesta dibujar?

Sin duda, personas. Es complicadísimo, los rasgos de la cara, el pelo, las orejas, la vestimenta… Ahí los bocetos se multiplican.

¿Consideras importante conocer la pintura clásica y moderna para ser una buena ilustradora? Y, más recientemente, ¿a las factorías de Disney y Pixar?

Está claro que cuantos más conocimientos se tenga sobre ilustración mucho mejor, fijarte en grandes como Disney o en pinturas clásica siempre pueden abrirte la mente para nuevos colores o texturas. Pero está claro que hoy día el diseño está presente en todas partes, desde que abres el navegador de Google hasta en el restaurante de la esquina, pasando, cómo no, por las redes sociales.

¿Trabajas con Apple o Windows?

Apple.

Habiendo tanta competencia como hay y tanta gente dentro del mundillo ¿qué crees que te hace diferente?

No me suelo fijar en los demás, simplemente hago lo que me gusta. Ahora bien, también creo que mis ilustraciones se diferencian de las demás porque tengo una manera muy especial de ilustrar. Creo que hay que ser optimista y valorarse profesionalmente, porque ya se encargará el cliente de marearte con cada diseño. Dejemos el pesimismo para tiempos mejores.

Búho

Búho

 

GFX

 

 

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