Muchos son los mitos que circulan por doquier, más de uno ha llegado a condicionarnos en algún momento de nuestras vidas. ¿Qué os parece si los desenmascaramos?

Si te arrancas una cana, te salen 7.

Falso. En los humanos, como en la mayoría de los mamíferos, el pelo ya nace teñido. El color de nuestros pelo lo determina la melanina, el mismo pigmento que provoca que la piel se ponga morena en verano (si nos da el sol, claro). Hay dos tipos de melanina, una más oscura y otra más amarillenta. Las proporciones de ambas son las responsables de nuestro particular color de pelo. A su vez, todo ello está determinado genéticamente. También la genética es la responsable de que haya familias que tienen el pelo de color muy intenso durante mucho tiempo, y otras que enseguida empiezan a notar que se les blanquea el pelo.  

El agua adelgaza

Como todos aprendimos en el colegio, el agua es inodora, incolora e insabora. Sus propiedades son muy conocidas como la principal fuente de hidratación que tenemos todos los seres vivos, ya que estamos compuestos de ella en un porcentaje muy alto, pero ¿qué otras propiedades posee? ¿es posible que nos ayude a adelgazar?.
Nos presentamos ante un nuevo mito que desenmascarar de una vez por todas. El agua, lamentablemente, no adelgaza. Sería una de las revoluciones más grandes, ya que comenzarían las dietas basadas en el agua y saludable y al alcance de todos los bolsillos.
El agua es necesaria para nuestro cuerpo y cada ser vivo necesita una cantidad adecuada dependiendo de factores como la actividad, el volumen corporal, el esfuerzo realizado y el nivel de líquidos en el cuerpo. La regulación pide ingerir más o menos agua, por lo que un aporte excesivo de líquido podría hacer que nuestros riñones trabajan en exceso, lo que sería perjudicial para nuestra salud.
Por otro lado, igual que no adelgaza, tampoco engorda. No contiene calorías y da igual si la ingieres antes, durante o después de las comidas ya que no engordarás ni más ni menos. Lo que sí es cierto es que sacia el apetito, pero esto no tiene nada que ver con poderes mágicos relativos al agua sino más bien a la capacidad que tiene nuestro estómago para almacenar la comida y la bebida, por lo que cuanto más líquido ingieras, menos alimento cabrá en tu estómago. Si no tienes nada en él, sentirás al beber que no le tienes vacío.
Muchas dietas marcan la importancia de una buena ingesta de agua, si se hace dentro de nuestros límites, será beneficiosa para facilitar el tránsito intestinal y con ello poder evacuar mejor nuestro intestino, pero siempre que esté bien equilibrado y no haya un trabajo extra por parte de nuestros riñones, como ya se comenta más arriba.
Pero el problema de este mito viene por afirmaciones como las vertidas por investigadores que afirman que el agua produce un gasto metabólico, que se traduce en calor, por lo que gasta energía y con ello calorías. El calor se produciría intracelularmente por lo que la afirmación sería cierta pero el número de calorías gastadas es tan bajo que realmente no podríamos hablar de un adelgazamiento como tal (poco más de 50 gramos a la semana gracias al esfuerzo de nuestras células).
Un mito, el agua es muy beneficiosa pero no adelgaza.

El agua cae en sentido contrario en sentido contrario en el hemisferio sur, debido a la rotación de la tierra.

La rotación de la Tierra es demasiado débil como para afectar al sentido en el que gira el agua mientras cae en un sumidero. Cualquiera puede comprobarlo fácilmente con tan sólo abrir los grifos de varios cuartos de baño. En cada lugar verá como el agua forma remolinos a uno u otro lado dependiendo únicamente de la forma del lavabo, no del hemisferio donde se encuentre.

Los seres humanos, solo usamos el 10% del cerebro.

Este mito difundido hasta la saciedad, lleva ya casi un siglo dando vueltas incluso en los medios. Afortunadamente no es cierto. Las técnicas de investigación por imágenes tales como la Resonancia Magnética Nuclear han demostrado que los humanos hacen buen uso de la corteza cerebral incluso cuando duermen (en).

Un pollo puede vivir sin cabeza.

Cierto, y además durante bastante tiempo. Un gallo puede sobrevivir sin cabeza debido a que su tronco cerebral queda a menudo practicamente intacto tras degollarlo, puediendo aún controlar por si mismo la mayor parte de sus habilidades motoras. El famoso y robusto pollo Mike consiguió vivir durante 18 meses.

En el espacio, no hay gravedad.

La culpa de esta frecuente equivocación es por la imagen que tenemos de astronautas flotando dentro de una nave espacial. Cuando un objeto (un satélite, una lanzadera) se encuentra en órbita, no está en estado de ingravidez (puesto que la gravedad sí actúa) sino en estado de caída libre. Esto quiere decir que dicho objeto en realidad está cayendo hacia la Tierra, pero como su velocidad tangencial es tan alta, el suelo se “curva” más rápido, y por tanto el objeto nunca llega a tocar el suelo. La gravedad está en todas partes, incluso en el espacio. Tampoco es cierto que el espacio sea un vacío. Hay toda clase de átomos allí fuera, si bien a menudo muy distantes.

Una moneda lanzada desde lo alto de un edificio podría matar a una persona

Una moneda pequeña, como la de 5 céntimos de euro, no es precisamente el arma más aerodinámica que existe. Debido a su forma y a la fricción del viento tan sólo conseguiría alcanzar la velocidad suficiente (incluso siendo arrojada desde lo alto del Empire State Building a 381 metros) para apenas causar escozor al desafortunado peatón.

En el cerebro adulto, no se generan nuevas células.

Siempre se ha aceptado que cada humano nacía con un número determinado de neuronas que iba perdiendo a lo largo de la vida sin posibilidad de repuesto. Es cierto que la mayor parte (y más importante) del desarrollo del cerebro ocurre durante la infancia, pero eso no significa que todo sea cuesta abajo a partir de entonces. Los estudios han demostrado que incluso los más mayores son capaces de generar nuevas células cerebrales durante, y que éstas funcionan correctamente.

Los hombre piensan en sexo, cada siete segundos.

Los varones, en términos de evolución, vienen genéticamente programados para reproducirse, pero no existe método científico alguno para poder medir cuánto tiempo del día lo gastan fantaseando. Afortunadamente para la productividad mundial, esos siete segundos parecen sólo una burda exageración, ¿verdad?

Un rayo nunca cae dos veces en el mismo sitio.

De hecho los relámpagos tienen sus lugares “predilectos”, especialmente en los sitios a gran altura. Por ejemplo al Empire State Building lo atinan unas 25 veces al año. Benjamin Franklin entendió el concepto hace mucho tiempo. Se encaramó con una barra de metal sobre el tejado de su casa, al que unió hasta tierra mediante un cable conductor. Acababa de inventar el pararrayos.

El caldo de pollo, cura el resfriado común.

Quizá usar la palabra curar sea exagerado, pero la ciencia opina que las madres de todo el mundo hacen bien cuando obligan a sus hijos a tomar sopa de caldo de pollo. Los estudios han encontrado que el caldo contiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir la congestión.

El cabello y las uñas siguen creciendo después de muerto.

Aunque el pelo y las uñas parecen continuar creciendo después de la muerte, ésta es meramente una morbosa ilusión óptica. En la muerte el cuerpo humano se deshidrata severamente, retrayendo la piel lo suficiente cómo para exponer las uñas y el pelo más de lo habitual.

Si nos bañamos después de comer, nos dará un corte de digestión, que podrá provocarnos la muerte.

Seguro que a más de uno, de niño, aguantó estoicamente dos horas después de comer, para bañarse en el mar o en la piscina. Actualmente sigue habiendo dos bandos de padres: los que creen y los que no creen en el “corte de digestión”. Pero, ¿existe realmente?. La verdad es que hasta la fecha no se ha atribuido muerte alguna por entrar demasiado rápido a una piscina después de comer. Los problemas que pueden ocurrir al introducirse en el agua se relacionan más con otras situaciones que con el aparato digestivo. Lo que suele ocurrir es que se produce un síncope (pérdida de conocimiento) como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la superficie del cuerpo y el agua. Por eso el “síncope de hidrocución” (forma científica de llamar al “corte de digestión”) es más frecuente cuando el individuo ha estado expuesto durante mucho tiempo al sol y se introduce bruscamente en agua fría. Por otro lado (y sin relación alguna), mientras se está produciendo la digestión (unas dos horas y media) no se deben realizar esfuerzos físicos muy fuertes, porque toda la sangre se va hacia el estomago durante ese proceso. Pero esto no tiene nada que ver con el agua… aplica igual a nadar, que a correr o montar en bici. Resumiendo: Si se trata de una persona joven que no va a realizar esfuerzo físico grande, no hace falta esperar antes de meterse en el agua, basta con no hacerlo de golpe.

La gran muralla china  es el único objeto construido por el hombre, visible desde el espacio.

Miles de objetos creados por el hombre son visibles desde el espacio y sin embargo, y a pesar de su tamaño, La Gran Muralla China no está entre ellos. Y no lo está sencillamente porque su color es similar al suelo por el que pasa, por lo que no se distingue. En 1938, Richard Halliburton en su Segundo libro de maravillas predijo que la gran muralla sería la única obra del hombre visible desde la Luna sin necesidad de aparatos de visión. Varios astronautas han afirmado observarla a simple vista, pero en mayo de 2004 la NASA anunció que lo que estos pensaban era la construcción, era en realidad un tramo de un río entre las montañas, y reconoció públicamente que la Gran Muralla China no es visible sin ayuda desde el espacio.

Los lemmings se suicidan en masa.

Los lemmings no es que estén tristes y quieran quitarse la vida, sencillamente es que son idiotas. El mito del suicidio se remonta a bastante tiempo atrás, por lo menos a Freud, quien en Civilization and Its Discontents (1929) ya comparaba el instinto humano por la muerte con el supuesto suicidio colectivo de los lemmings. Pero quien realmente popularizó este mito fue un documental de la Disney de 1958: Infierno Blanco. Disney transportó a decenas de lemmings hasta Alberta, Canada (donde no viven), y los colocó junto a un acantilado. Allí filmaron como caían uno detrás de otro. La verdadera razón de estas muertes no es que sean suicidas, sino que el instinto biológico de estos animales les induce a desplazarse invariablemente en una dirección o ruta concreta, sin tener en cuenta los cambios topológicos del ecosistema al que están habituados. Simplemente seguían el camino que tenían aprendido, y no vieron que alguien (la magia de Disney) había “puesto” un acantilado de por medio. En su entorno natural (la tundra) les sucede lo mismo cuando hay superpoblación, se quedan sin espacio y van a explorar nuevas tierras. Debido a su pésimo sentido, algunos caen por precipicios, o acaban ahogados en el mar. Simplemente son tontos.

Leer con poca luz hace que te quedes ciego.

Es al revés, la gente que no ve bien no puede leer con poca luz, pero no es que la falta de luz produzca ceguera. Hacer un esfuerzo para leer no produce deficiencias en la vista, sino que significa que ya existe un problema de agudeza visual. Lo importante es no esforzar la vista, pero no porque te puede dejar ciego, sino para no cansarse ni generar dolores de cabeza.

Los camellos acumulan agua en las jorobas.

Los camellos acumulan grasa en las jorobas, no agua. Estos animales pueden vivir hasta diez meses sin beber, siempre que puedan alimentarse de una cantidad suficiente de plantas y rocío. Una de las razones por las que los camellos se adaptan tan bien a la vida en el desierto es que son capaces de perder hasta un 40% de su peso corporal.

Walt Disney está criogenizado.

Disney dejó de trabajar en el desarrollo de Disneyworld en los últimos meses de 1966, cuando se le diagnosticó un cáncer en su pulmón izquierdo, tras toda una vida de fumador empedernido. Falleció finalmente por una parada cardiorrespiratoria, y su cuerpo fue incinerado dos días después de su muerte. Por lo tanto Walt Disney no está precisamente congelado, sino mas bien todo lo contrario.

Te crece más pelo, si te rapas la cabeza.

Muy a nuestro pesar no es cierto. El cabello puede parecer que crece más denso, pero es sólo una ilusión debida a que el pelo corto luce mas oscuro y grueso.

Van Gogh cortó su oreja izquierda y se la envió a una prostituta por correo.

Tan sólo cortó de un tajo la mitad de su lóbulo izquierdo. Y no se lo mandó a ninguna prostituta, sino que se la entregó en mano a una tal Rachel (mujer de vida alegre, sí), para que esta se lo llevara a su amigo Gauguin como señal de arrepentimiento por una disputa que habían tenido esa misma noche (no hace falta decir que todo esto ocurrió bajo los efectos del alcohol). Lo que no hizo nunca fue mandarla por correo. Su desastrosa situación financiera (en vida sólo vendió un cuadro) no le debía permitir apenas ni para pagar el franqueo.

La goma de mascar permanece en el sistema digestivo durante siete años.

El chicle, como cualquier otro alimento, permanece en el sistema digestivo durante más o menos 20 horas. Al igual que mucha otras cosas indigestas que la gente se traga (por ejemplo las uñas), la goma de mascar consigue pasar a través del aparato gastrointestinal como alimento poco digerible.

Si no tomas leche, te quedarás pequeño.

La leche es un alimento importante, sobre todo en los lactantes de menos de un año, porque es el que mejor reemplaza la leche materna. En este período del crecimiento, aporta todos los nutrientes requeridos. Pero pasado el primer o segundo año de vida no hay ninguna necesidad de tomar leche en forma obligatoria para crecer. La leche es simplemente un alimento importante en la pirámide alimenticia y por eso debe estar entre los que consumimos.

GFX.

Información extraída de Taringa.

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestShare on TumblrShare on LinkedInEmail this to someone