Dos títulos: “El Jarama eIndustrias y andanzas de Alfanhuí. Si comenzamos citando estas dos obras ya les aventuramos por adelantado que hablamos del insigne Rafael Sánchez Ferlosio. Se trata de un español nacido en Roma por las circunstancias del momento, pero que ha ejercido como tal durante todo su periplo.

Sus primeras obras son de los años 50 (nació en 1927), mas alberga una ingente producción literaria que se extiende hasta este año 2015 con “Campo de Retamas”.

Ha cultivado numerosos géneros. No obstante, tiene predilección por la novela y el ensayo. Este español nacido en territorio italiano, donde su padre era corresponsal del diario ABC, se entregó en cuerpo y alma también al Periodismo, que ha cultivado con esfuerzo y cuidado. El tesón no ha faltado en ninguna esfera de su existencia.

Ha conseguido, igualmente, numerosos galardones, desde sus primeros escarceos con Jarama, que fue Premio Nadal, hasta el prestigioso Premio Cervantes, que recibió en 2004 como prueba evidente de su consagración mundial. Asimismo, ostenta el Premio Nacional de las Letras Españolas.

Es un gran conocedor del castellano-español. De ahí que se reconozcan en multitud de biografías sus escritos y reflexiones de carácter gramático y lingüístico. No en vano perteneció al Círculo Lingüístico de Madrid.

RafaelSanchezFerlosio

Pertenece a la Generación de Escritores que son conocidos como la de los 50, esto es, la que estaba compuesta por los niños de la Guerra, que vivieron en un lado y otro del conflicto, que lo sufrieron, que crecieron con esas vivencias y con las carencias propias de lo que viene tras una catástrofe así.

Se casó con Carmen Martín Gaite, tras una sintonía personal y literaria que finalmente no se prolongó en el tiempo. La fatalidad hizo que perdieran, siendo muy joven, a la única hija de este matrimonio. Ello también repercutiría en su manera de proceder literariamente, como no podía ser de otro modo.

Un escritor excepcional

Son muchos los calificativos que podemos utilizar para referirnos a este escritor excepcional: es realista, pero también simbólico. Maneja el lenguaje con una técnica soberbia en la que no se le escapa el más mínimo detalle, al tiempo que capta como pocos la atención del lector en la búsqueda de una complicidad difícil de describir. Engancha de una guisa muy peculiar.

Juega con lo elucubrado en algunos casos, y rompe en otros supuestos sus historias con una verosimilitud extrema, donde cuida documentalmente los eventos que trata de expresar. El lenguaje es a veces muy cercano, cuando lo requieren las situaciones, y en otras aparece muy culto. En este sentido busca que el que sigue sus relatos se inmiscuya en ellos y aprenda de su estrategia y de su fina inteligencia, que mancomuna con grandes dosis de entusiasmo.

La impresión que aquí queremos trasladar es que es, en parte, un escritor poco conocido entre la gente más joven, con incluso una serie de estereotipos que distancian su obra del público contemporáneo. Su pasado familiar no le ayuda mucho en determinadas ocasiones.

Prueba de su gusto y de la valoración de su trabajo periodístico es que recibió en el año 1983 el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo a la libertad de expresión. Les animamos, en paralelo, a que lean sus ensayos, y también “La homilía del ratón”, entre otros quehaceres: nos atrae globalmente con el método que acabamos de reseñar. Hay una suma de sugerencias.

“El alma y la vergüenza” también nos brinda unas reflexiones muy íntimas. “Sobre la guerra” es una de sus últimas producciones, y en ella descubrimos cuánto influyó en él el conflicto español a lo largo de los años.

Lo cierto es que muchas de sus obras (cuando no todas) están referidas en muchos portales especializados de Internet. Por eso invitamos al gran público, e incluso al más avezado, a que lea sobre lo que ha supuesto y acerca de lo que significa actualmente este autor en las letras castellanas y en la literatura universal.

Pese a su cercanía temporal convendría apostar por un conocimiento mayor de esta persona de talento desde la puesta en valor en la docencia, como ya ocurre, pero debería potenciarse también en lo que concierne a la traslación de sus valores por los medios concurrentes actuales: nos referimos a los “mass media” y a las TIC´s.

Con ese afán hemos realizado este corolario que ojalá les impulse a leer más sobre una leyenda viva de las letras hispanas, una literatura que conoce muy especialmente, y a la que ha demostrado devoción y pasión.

Juan Tomás Frutos. Periodista de RTVE

Juan Tomás Frutos. Periodista de RTVE

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