De ellas, decían los griegos «Cuantos más truenos hay más crecen»…. Algo de razón tenían, ya que un buen año de lluvias y en su fecha, permitían una eclosión adecuada de las trufas y otros hongos

Los romanos las denominaban «Tuber», que en latín significa «joroba«,«tumor»; probablemente por el abultamiento que hacen en la tierra al madurar,  de «tuber» deriva «trufa». Aunque las que han heredado el nombre y conocemos actualmente por  trufas, también pertenecientes al género de las tuber, se descubrieron más tarde adoptando la misma denominación, porque igualmente crecían bajo tierra.

Pero de las que hoy hablamos y vamos a cocinar, son las Terfecias o trufas del desierto, las más abundantes en la península, Turmas o Patatas de Monte en Murcia; Criadillas de Tierra en Extremadura; Papas Criás en Lanzarote…. Etc.

De  sabor fino y delicado, contienen importantes cantidades de proteínas y muy elevadas de antioxidantes, lo que las hace muy interesantes desde el punto de vista nutricional. Así que ya saben, si en alguna de sus excursiones por el monte, se encuentran con ellas, no las dejen…

¡¡Cocínenlas!!

trufas

RECETA (para 4 personas)

  • Ingredientes

200 g de turmas.
4 huevos
150 g de hígado de pato fresco.
50 g de piñones tostados.
Tres cucharadas de aceite de oliva virgen.
Sal.

  • Elaboración

En una sartén ponemos el aceite, cuando está caliente rehogamos las turmas que previamente habremos limpiado y laminado. A continuación ponemos el hígado cortado en pequeños tacos, damos unas vueltas, quitamos el exceso de grasa que se haya podido desprender e incorporamos los huevos, ponemos sal y cuando comienzan a “cuajar” los huevos, retiramos y servimos espolvoreando los piñones.

¡¡Buen provecho!!

firma-natividad-Aznar

Natividad Aznar. Consultora gastronómica. Escritora.

Natividad Aznar. Consultora gastronómica. Escritora.

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