11 productos del supermercado que puedes hacer tú mismo en casa por mucho menos dinero

Si quieres ahorrar en la cesta de la compra, plantarle cara a la controvertida técnica de la reduflación —con la que las marcas te venden menos cantidad por idéntico precio— y llenar la nevera por menos dinero pese a la inflación que encadena varios meses consecutivos al alza, una de las soluciones es preparar en casa algunos de los productos típicos que se venden en el supermercado. 

No hay plato típico que escape de las garras de la subida de precios, ni bar o restaurante que no se estruje los sesos para seguir conservando las tapas de siempre a disposición de la clientela. Si en tu hogar quieres ahorrar un buen pellizco haciendo la compra, una de las claves más sencillas consiste en hacer tú mismo productos que hasta ahora adquirías preparados.

La lista de alimentos que puedes preparar en casa en vez de comprarlos es casi infinita: desde cremas de verduras, caldos y sopas frías de verano como el salmorejo o el gazpacho a queso rallado, picoteos saludables como el hummus o salsas caseras como el tomate y la mayonesa. 

En tu mano está jugar con la calidad de los ingredientes, aprovechar los productos de temporada — que salen más baratos y además se cosechan en su punto óptimo, resultando más sabrosos y saludables—, preparar una elevada cantidad de tarros y sacar partida de las técnicas ancestrales de conservación de alimentos, como la deshidratación, la fermentación o el encurtido. 

Salsa de tomate

El verano es la época estrella del tomate, y puedes aprovechar su elevada calidad —especialmente si tienes acceso a tu propia huerta o a productores locales—, preparando y envasando tu propia salsa de tomate casera, que puede durar en buen estado durante muchos meses. 

Cada maestrillo tiene su librillo, pero una buena salsa de tomate casera requiere que la fruta esté madura y que el sofrito incluya cebolla, sal y aceite de oliva virgen extra. Son opcionales la zanahoria, el pimiento verde, el ajo o el azúcar. 

Para que la salsa de tomate perdure en buen estado, debes llevar a cabo la sencilla técnica de esterilización de conservas al baño maría: consiste en colocar la preparación en tarros de cristal cerrados y someterlos a la temperatura de ebullición del agua durante un tiempo apropiado con la finalidad de destruir los posibles patógenos y bacterias.

Humus

El hummus es un plato básico del Mediterráneo oriental, y aunque en el supermercado puedes encontrarlo a buen precio, prepararlo en casa resulta incluso más barato. Solo necesitas tener a mano los ingredientes básicos: garbanzos, diente de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal, comino, limón y tahini, que se trata de pasta de sésamo. Puedes añadirle también pimentón. 

Puedes conseguir variedades de hummus más originales incorporando ingredientes como el aguacate, la albahaca, la trufa, el tomate seco, las olivas de Kalamata, el pimiento asado, el yogur griego, las alcaparras, la remolacha, los jalapeños o la salsa barbacoa casera. 

Desde El Español hicieron el cálculo y llegaron a la conclusión de que el precio total de preparar un kilo de hummus casero es de tan solo 2 euros.

Queso rallado

Los expertos advierten de que en el supermercado te las dan con queso, y que es mucho mejor rallar queso en tu propia casa que comprarlo prefabricado, ya que su calidad suele ser mala. En ocasiones, ni siquiera es solamente queso, sino que incluye varios ingredientes sorpresa como mantequilla, almidones, fécula de patata, celulosa o conservantes, advierte la OCU. 

Preparando tu propio queso rallado casero evitarás el exceso de aditivos y la pobreza nutricional que suele caracterizar a estos productos, además de ahorrar y conseguir una pizza o pasta mucho más exquisita.

Para ello lo recomendable es seleccionar una pieza de calidad de parmesano, rey italiano de los quesos; el gruyere o el pecorino. También puedes combatir el desperdicio alimentario y crear tu propio mix, aprovechando las sobras de queso y los trozos duros que se quedan muertos de risa en la nevera. 

Gazpacho y salmorejo

En su recopilación de los mejores salmorejos de supermercado, la OCU advertía recientemente de que sigue siendo más económico y saludable preparar esta típica sopa fría de Andalucía en tu casa. 

Para hacer un buen salmorejo casero y ahorrar dinero solamente necesitas 4 ingredientes: un kilo de tomates bien maduros —la variedad pera o en rama es la más recomendada—, 200 gramos de un pan que tenga mucha miga —como el de hogaza—, una pizca de sal y 100 mililitros de aceite de oliva virgen extra. Además, puedes hacer bastante cantidad, ya que se conserva 48 horas en la nevera. 

En cuanto al gazpacho, también puedes prepararlo en casa. Los ingredientes fundamentales son el kilo de tomates maduros, un pimiento verde, un pepino, una cebolleta o media cebolla, un diente de ajo, pan, vinagre, aceite de oliva y sal. 

Pizza

En lugar de recurrir a pedir pizza a domicilio cada vez que te entra el antojo u optar por las pizzas congeladas o de nevera del supermercado, más ricas en ultraprocesados, aditivos y grasa, puedes ahorrar dinero y sacar al cocinillas que llevas dentro preparando una rica pizza casera. Además, amasar relaja.

Para la masa de pizza solamente necesitas 500 gramos de harina tipo 00, 350 centilitros de agua, 10 gramos de levadura (una cucharada, preferiblemente fresca), 20 gramos de sal y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Puedes añadirle orégano y pimienta a la propia masa. Para una rica y barata margarita, solamente es necesario incorporar mozzarella fresca y salsa de tomate. 

Salvo que quieras convertirte en todo un chef napolitano, no precisas un horno de exteriores y te sirve el horno convencional para preparar una exquisita pizza con tus ingredientes favoritos. 

Encurtidos y conservas

Preparar encurtidos en casa es realmente muy sencillo, y te permitirá ahorrar bastante dinero, especialmente si haces una cantidad de frascos considerablemente. Este campo abarca aceitunas, pepinillos, cebollitas, brotes germinados o remolacha, pero incluso huevo, pescados como el arenque o cítricos como el limón. Es importante escoger ingredientes con un alto grado de humedad.

Para elaborar encurtidos en casa puedes recurrir a 2 métodos: acidificación directa o salmuera. Para el primero solamente debes lavar y trocear el ingrediente e introducirlo, en formato fresco, en agua con sal. Tardará en fermentar entre uno y dos meses. Luego, debes lavarlo y conservarlo en vinagre. 

Para hacer encurtidos con acidificación directa, mete el ingrediente que hayas elegido en vinagre, agua y tus condimentos favoritos. El vinagre blanco común es el más recomendable si quieres un sabor neutro. Por su parte, las especias deben ser secas. Lleva la mezcla a ebullición durante segundos y pásala a agua fría y hielo para cortar la cocción. 

Kimchi

El kimchi es uno de los platos más populares de la gastronomía coreana, y lleva como ingredientes principales col fermentada y otros vegetales como nabo, pepino, ajo, rábano, jengibre o chiles. En ocasiones, también salsa de pescado.

Puedes encontrarlo en restaurantes orientales y tiendas especializadas, pero su precio no suele ser muy barato en comparación con hacer kimchi casero. Puedes seguir las instrucciones del canal de YouTube Cocinando Corea o atreverte con la original versión de Gipsy Chef. Además de económico, el kimchi es un plato fermentado realmente saludable para enriquecer tu microbiota intestinal. 

Caldo

Los caldos de supermercado que se suelen vender en tetrabrik son demasiado altos en sodio, algunos tienen demasiados aditivos y los más saludables implican un mayor desembolso de precio en comparación con lo que te cuesta hacerlos en casa, tanto de verduras como de carne, marisco o pescado. Lo bueno es que puedes aprovechar sobras, restos e incluso peladuras y cáscaras. 

Crema de verduras

Las cremas o purés de verduras son una manera muy saludable de comer vegetales y para ahorrar dinero, se pueden cocinar en grandes cantidades con antelación, con la posibilidad de congelarlas, tal y como explican desde Directo al Paladar.

Puedes hacer cremas caseras de todos los colores y con todas las hortalizas que se te ocurran, desde las naranjas como la zanahoria, la calabaza y el boniato a las verdes como el calabacín, la espinaca o la alcachofa a las blancas como el espárrago, el ajo o la cebolla. Puedes inspirarte con las casi 2.000 recetas de cremas de verdura fáciles disponibles en la plataforma Cookpad. 

Helados

Si quieres comer helados saludables, no los compres: prepara polos y helados caseros con ingredientes asequibles y nutritivos como el yogur, la fruta fresca, las leches vegetales o las semillas. Las ideas en este caso también son casi infinitas y te permiten aprovechar cualquier fruta veraniega que tengas a mano por casa. 

Prueba con helado de yogur griego y frutos rojos, polos refrescantes de melón o sandía, o helados de piña, mango y yogur para los más golosos. Los más atrevidos se derretirán con el polo de queso de cabra y cerezas, o con la exquisita combinación de nectarina, plátano y té verde.

Mermelada

Si eres de esas personas que no saben desayunar sin mermelada, otro de los productos que puedes elaborar por ti mismo en casa es la mermelada, aprovechando las frutas que en ese momento se encuentren de temporada, desde las bayas como los arándanos o las moras al melocotón o la fresa. Podrás experimentar con sabores deliciosos mientras ahorras en la cesta de la compra.

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