La tiranía de la happycracia, por Ramón Avilés

Cultivar el ego no es ser un personaje más en la comedia absurda y mil veces vista en que se han convertido a veces las redes sociales. Es hablar cara a cara de cine, música y buena literatura, no de libros de autoayuda. Y vivir saltándose el guión impuesto por la tiranía de la happycracia.