Un hombre cuenta sus historias tantas veces que al final él mismo se convierte en esas historias, estas siguen viviendo cuando él ya no está… y de este modo el hombre se hace inmortal” (Big Fish – Film).

Hemos querido comenzar este artículo con un fragmento de una de las obras maestras de Tim Burton, para remarcar la importancia de las historias, y sobre todo, de los responsables de transmitirlas, generación tras generación. Hablamos de “Los Cuentacuentos”…, porque, que son los cuentos sino historias adaptadas para un público determinado, en un momento en concreto.

Esta figura ha estado presente desde tiempos inmemoriales, ocupada habitualmente por el anciano o sabio del lugar, o por los Juglares en el caso de la Edad Media, quienes se dedicaban a contar historias de pueblo en pueblo, ya fueran reales, ficticias, o una mezcla de ambas. Aunque en el Renacimiento se fue implantando la escritura como forma de comunicación oficial, no desapareció esta figura, ya que mucha gente no sabía leer ni escribir.

¿Quien no ha disfrutado alguna vez de una buena historia?, ya fuera de manos de un padre/madre, o un abuelo/a, a su lado, o sentado sobre sus rodillas. Historias que marcan nuestra infancia, y que en ocasiones conseguimos traspasar de manera generacional.

Paralelamente a este arte ancestral, hoy rememoramos a todo un profesional en la materia que a finales de los 80’s llevó a nuestra pequeña pantalla fantásticas historias, hablamos de “The Storyteller”, o como se conoció en España, “El Cuentacuentos”.

Jim Henson creador de los Muppets

A mediados de 1988 se emitía la primera de sus historias en las televisiones británicas, americanas y españolas (en nuestro caso en TVE), aunque la idea nació en Reino Unido. La mente detrás de este proyecto no podía ser otra que la del gran “Jim Henson” (creador de los Muppets, Barrio Sésamo, Cristal Oscuro o Dentro del Laberinto).

“Cuando las gentes sabían de su pasado a través de los Cuentos, explicaban su presente con Cuentos y predecían su futuro contándose Cuentos, el mejor lugar de la casa, junto al fuego, se le reservaba siempre al Cuentacuentos”.

Con esa frase como cabecera daba comienzo cada uno de los capítulos de la serie, la cual estuvo compuesta por 9 episodios de poco menos de 30 minutos y en los cuales el famoso actor británico John Hurt (“Yo Claudio”, “El Hombre Elefante”, “Alien”, “Harry Potter”), se sentaba junto a la chimenea de su enorme castillo junto a su inseparable perro parlante y, tras una breve introducción, a la par que alguna cómica conversación con el perro, daba comienzo a la historia en cuestión.

Los cuentos que se abordaron a lo largo de esta serie fueron historias y leyendas europeas, propias del folclore y la tradición de los cuentos de hadas, en gran parte rusos y alemanes.

Todos ellos estaban escritos por Anthony Minghella, que más tarde se haría famoso gracias a “El paciente inglés” (9 Óscars en 1997). En ellos no faltaban las aventuras, la magia y la mezcla de actores con simpáticos personajes (marionetas) como bien nos tenía acostumbrados su director.

El Cuentacuentos (Capítulos):

  1. El soldado y la muerte
  2. Juan sin miedo
  3. El niño afortunado
  4. Cuando me faltó un cuento
  5. Hans, mi pequeño erizo
  6. Los tres cuervos
  7. Cenicienta
  8. El gigante sin corazón
  9. La novia verdadera

Lo que pocos saben es que tiempo después, el mismo director realizó una especie de continuación de la serie llamada “El Cuentacuentos: Mitos Griegos”. En ella aparecía el mismo perro, pero en este caso junto al actor irlandés Michael Gambon quien en este caso nos narraba sus historias desde el Laberinto de Creta, en el que se encontraba desterrado por ladrón. Solo vieron la luz 4 episodios de este segundo proyecto.

  1. Teseo y el Minotauro
  2. Perseo y la Gorgona
  3. Orfeo y Eurídice
  4. Dédalo e Ícaro

En 2019, con motivo del 30 aniversario de su estreno, se confirmó que Neil Gaiman (American Gods) será en elegido por la compañía de Jim Henson para el Remake de esta entrañable sucesión de historias que muchos de nosotros recordamos con un cariño especial.

Queda decir que esperemos que, aun en plena era digital, se siga manteniendo esta antigua y sana costumbre. Así que cuando se vaya la luz, o nos falle nuestra conexión de Internet, tranquilos… siempre nos quedará un buen cuento.

Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Si te ha gustado, compártelo en tus RRSS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.