Javier Torregrosa: “en España el 70% de las parejas se separa”

0
958
Foto: Salvador García

Hace 28 años que Javier decidió profundizar en lo que realmente le apasiona: la comunicación. Sinergólogo, experto en Microexpresiones, Neurociencia aplicada a las emociones, Paralingüística…El lenguaje corporal no tiene secretos para él.

Pero algo cambió cuando descubrió la Psicología del Rostro. Hay un antes y un después en sus formaciones, desde que incorporó esta disciplina a su Máster de Comunicación No Verbal Científica.

Trabaja en algunas de las Universidades más prestigiosas de nuestro país. Es el director de este máster en Alicante, Madrid, Valencia y Barcelona, y continúa con su trabajo para las Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, especialmente en cursos de neuro-comportamiento para la detección de conductas agresivas.

GFX. ¿Podemos ver la personalidad de alguien en el rostro?

JT. El 80% es genético. Cada persona nace con un cerebro distinto. Por eso, somos muy parecidos en muchas cosas y tan diferentes en otras. Por ejemplo, sabemos que hay gemelos que se parecen en mucho, pero tienen puntos en los cuales son muy diferentes. Si cogemos una foto de ambos de frente y de perfil, pueden ser como dos gotas de agua, pero si entremos en detalles, veremos bastantes diferencias: ojos más hacia dentro o hacia fuera, los pómulos más hundidos, etc. Ahí es donde se explicarán las diferentes personalidades. Esto es genética pura, pero dependiendo de tus vivencias, tus pensamientos, tu educación, cómo sientas las cosas, cómo hayas vivido, influirá en que tu cerebro varíe y cambie.

GFX. ¿Podrías ilustrarnos con algún ejemplo?

JT. Es muy habitual ver a una persona de perfil que tiene la frente recta durante su niñez. De hecho, los niños suelen tener la frente recta y, algunos, abombada. Luego, de adolescentes, hay quienes tienen la frente recta y otros con inclinación. Vamos a centrarnos en estos últimos, que durante su juventud tienen la frente inclinada. Cuando llegan a los 60 años, su frente vuelve a ser recta y esto significa que de jóvenes eran atrevidos, directos, lanzados y de mayores ya no tienen tanta fluidez de ideas, son más parados, menos impulsivos.

Está claro que por tus vivencias no se van a producir cambios severos en tu cerebro y rostro, pero se producen los suficientes para que puedas llegar a ser líder o no, ser un criminal o no, vivir feliz o infeliz.

Otro ejemplo: gente que durante una época de sus vidas lo ha pasado realmente mal o gente que ha pasado penurias o, incluso, gente que ha sido raptada y su rostro ha cambiado totalmente. Podemos observar cómo sus ojos se han hundido, los agujeros de la nariz se han cerrado, la frente se ha vuelto más recta, se hunden los pómulos. Es decir, en tu rostro se ven las huellas de la felicidad o del sufrimiento.

Si cogemos una planta, de las que tenemos por casa, y la metemos dentro de un armario, sin luz, sin agua, al final morirá. Si esa misma planta está cuidada, en un lugar con mucha luz, se pondrá grande y hermosa. A los humanos nos pasa lo mismo. Cuando estamos fastidiados, nos retraemos, nos encogemos y cuando estamos bien nos expandimos, y no hablamos solamente del peso, que también, sino de cómo se refleja en el rostro.

GFX ¿Esta disciplina choca con la Sinergología o son complementarias?

JT. Pues resulta que es exactamente lo mismo. No me atrevería a decir que son complementarias, aunque lo son. Es Neurociencia. Es el funcionamiento del cerebro.

La Sinergología recoge los estudios del funcionamiento del cerebro dedicado a los gestos no conscientes, que hacemos, y la Psicología del Rostro está dedicada al rostro humano. Pero las bases, los patrones, son idénticos.


La Psicología del Rostro puede determinar cómo es alguien a un nivel extraordinario. podemos saber qué cosas podemos decirle a una persona y qué cosas no debemos decirle nunca

Javier Torregrosa

GFX. ¿Y cómo incorporamos esta disciplina a la vida personal y profesional?

JT. Pues, para empezar, nos puede servir para reconocernos a nosotros mismos y saber si estamos bien o mal. Saber qué puedes o no puedes exigirte a ti mismo. Tienes unas ventajas y unas cualidades, pero también tienes unas barreras y unas limitaciones. Si somos capaces de identificar esto, a través de la Psicología del Rostro, podremos mejorar en lo que nos limita y potenciar aquello en lo que somos buenos.

Por ejemplo, con la pareja tiene mucha utilidad, porque cuántas veces discutimos con una pareja racional, que quiere resolver las cosas por etapas. Si tú eres impulsivo o más emocional en la toma de decisiones, nunca os pondréis de acuerdo.

Hay un dato escalofriante y es en España el 70 % de las parejas se separa, porque no se entienden.

Nos llevamos mal con nuestro jefe, con nuestros hijos, con nuestra pareja, por no saber cuál es su motor de vida, su parte dominante.

Y en lo profesional, si cogemos, por ejemplo, a un comercial imagínate la importancia de saber cómo es su cliente. Saber si tiene que enfocar su argumentación en un plano más racional, más lógico, o es mejor llevarla al ámbito de las sensaciones y emociones. Al final el cliente, si los precios son similares, se decantará por el comercial que mejor conecta con él.

La Psicología del Rostro puede determinar cómo es alguien a un nivel extraordinario, de tal forma que podemos saber qué cosas podemos decirle a una persona y qué cosas no debemos decirle nunca. Al final, lo que buscamos es que la comunicación sea eficiente.

También nos sirve como herramienta para prevenir la violencia, para saber quién puede ser captado por una secta, quién puede ser un potencial terrorista.

Y para los terapeutas es muy útil.

GFX. Bueno, es que yo creo, Javier, que el conocimiento de estas herramientas demuestra que la gente miente constantemente. ¿No crees?

JT. Sí. Bien sea por vergüenza o bien sea porque a veces no sabes exactamente por dónde viene tu problema. Sabemos que nos encontramos mal, pero no conocemos el origen. La Psicología del Rostro es de gran ayuda en estos casos. No vamos a decir que vayamos a tratar a alguien solamente con esta herramienta, pero puede ser de gran ayuda y evitar que perdamos el tiempo.

GFX. Seguro que hay alguien preguntándose cómo utilizarlo con los hijos…

JT. Seguro. De hecho una alumna nuestra estaba profundizando en este tema.

Partamos de la premisa de que con trabajo y con esfuerzo se puede lograr casi todo y que no tenemos que cerrar ninguna puerta. Está claro que alguien que mide dos metros tiene más fácil jugar en el NBA que alguien bajito, pero si tú puedes ver en tu hijo el potencial que tiene, seguro que le ayudarás a abrir esas puertas y, de la misma manera, no le exigirás cosas que no pueda hacer.

Al final, es cierto que la cara es el espejo del alma.

GFX. ¿Estás trabajando ahora con los cuerpos y fuerzas de seguridad en algo que se pueda contar?

JT. Sí. Trabajamos con ellos habitualmente. De hecho, nuestra primera formación fue con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y ese curso está enmarcado. Lo recordamos con muchísimo cariño.

GFX. Para ellos son herramientas poderosísimas.

JT. Claro. Ten en cuenta que con la Psicología del Rostro sabemos cómo es alguien y cómo podría actuar literalmente. Si puede ser un agresor o no, si podría ser un ladrón. Aunque quiero dejar claro, en este punto, que una cosa es tener ese rasgo y otra cosa es el detonante que pueda desarrollarlo. Alguien puede tener rostro de ladrón en potencia, pero si le va bien y tiene valores, puede que nunca lo sea.

Estamos trabajando con la Policía en el estudio de personas que podrían seragresivas. Así se podrían construir retratos robot para identificar a aquellas personas susceptibles de ser delincuentes o cometer actos violentos.

GFX. Y, sin embargo, es una disciplina muy cuestionada.

JT. Sí. Sobre todo, por los psicólogos. No están de acuerdo, porque aparentemente es un tema de fisionomía. Algunos no han buceado lo suficiente, porque cuando lo hacen, se convencen. Los animo a todos a meterse en este tema. Es una herramienta más y puede ser de mucha ayuda para ellos.


si tú puedes ver en tu hijo el potencial que tiene, seguro que le ayudarás a abrir esas puertas y, de la misma manera, no le exigirás cosas que no pueda hacer

Javier Torregrosa
Javier Torregrosa durante una de sus multitudinarias masterclass en Alicante

GFX. No me resisto a preguntarte por Donald Trump.

JT. Es tal como vemos. Si alguien nos parece x, casi seguro que por ahí van los tiros.

Es muy combativo. Tiene el rostro aboyado, que le genera tensión y dinamismo. Eso hace que sea una persona con mucha resistencia. Tiene mucha capacidad de trabajo y otras cosas que prefiero no comentar. Tampoco se trata de criticar a nadie.

GFX. ¿Cuál será vuestro siguiente paso? Lo digo porque siempre estáis innovando.

JT. Nosotros profundizamos mucho en la comunicación, porque es imprescindible en este campo.

También es cierto que, con todas estas disciplinas, estamos en un 95% de fiabilidad, si las juntamos todas. Para llegar al 100% tenemos que seguir investigando y profundizando.

GFX. Esto a mucha gente le da miedo.

JT. Todo el mundo nos tiene miedo…(Risas)

Todos tenemos cosas que esconder y la gente se pone a la defensiva, pero esto es como un destornillador. Es un arma de doble filo, si no cae en las manos adecuadas.

Todos queremos aparentar ser mejor de los que somos, al menos al principio. Por quedar bien, no porque queramos esconder nada malo.

Por mi parte, los que me conocen bien saben que siempre me ha gustado observar y eso me ha venido muy bien para mi trabajo.

GFX. Muchas gracias, Javier.

JT. A vosotros.

Aquí puedes escuchar uno de los podcast del canal de noverbal.es

Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
Share on Tumblr
Tumblr
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Si te ha gustado, compártelo en tus RRSS

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.