Aprovecho el cautiverio para darle rienda suelta a la memoria fina.

Si hay un recuerdo del instituto que siempre conduce al sitio de mi recreo, es el de las seis de la tarde, cuando los chavales pasábamos el rato sentados en los escalones del colegio de las chicas. Allí tomaban vida las conversaciones, las primeras miradas con escalofrío, y algo maravilloso: sus carpetas. ¿Qué chica que haya hecho la EGB y el BUP no se acuerda de cómo llevaba decorada su carpeta?. Allí habitaba Leif Garret con su melena surfera, Pedro Marín, Miguel Bosé, Los Pecos, Tom Berenguer y su bigotazo y un inolvidable Iván, el de la fotonovela que suena en nuestra memoria como fondo emotivo-musical. Y junto a las fotos, las frases: “Si mi boca fuera pluma y mi corazón tintero, con la sangre de mis venas, escribiría te quiero”. Y aquella que hablaba de lágrimas que no veían el sol y ocultaban también las estrellas, o una cosa parecida. Claro, como los tíos éramos más bastos que un serón, no teníamos las carpetas con aquellas frases. Lo nuestro era más de “pasamos mu buenos ratos echando pan a los patos ”, ripios que se mezclaron en nuestro cerebro adolescente con la poesía de Miguel Hernández y el sueño de ganar un apartamento en Torrevieja en el Un, Dos, Tres.

¿Qué chica que haya hecho la EGB y el BUP no se acuerda de cómo llevaba decorada su carpeta?

Estoy seguro de que si ahora volvemos a echar un vistazo a nuestras antiguas carpetas, nos va a correr por la chepa un ramalazo de melancolía sobre aquellos momentos tan irrepetibles, donde había una chica nueva que se llamaba Farala, tu primer viaje, tus primeros aplausos, tu primer amigo, tu primera canción y tu colonia Chispas, que le ponían el mejor aroma a nuestras ganas de vivir. Así que regreso a mi carpeta cautiva y confinada para despedirme: “Como sé que te gustan los garbanzos torraos, por debajo la puerta te echo un puñao”. Que haya alivio.

PLAY-LIST ESENCIAL PARA ESTE MOMENTO VINTAGE DEL BACHILLERATO

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Oché Cortés
OCHÉ CORTÉS ( Puertollano 1961/ qué sabe nadie) Oché Cortés pertenece a esa generación de caucho y zapatillas que recorría el ecosistema patrio cargado con un micrófono y la sólida formación de haber visto mucho No-Do y sesiones dobles de cine en su pueblo. Impregnado por la cultura de la época y con las referencias culturales de la Unidad de Destino en lo Universal, Vente a Alemania Pepe , los Chiripitifláuticos - Valentina una sardina, es un pelma el Capitán -, Los Invasores y las canciones de Pablo Abraira, éste manchego criado al borde del Mediterráneo, se empeña en convertirse en la oveja negra de la familia. Estudia Filología en la Universidad de Málaga, pero ejerce poco, porque la radio y el espectáculo le tiran desde el principio, lo que supone una nueva crisis hogareña, al actuar durante años como vocalista romántico de la Orquesta Bahía. En plenos 80 se alista en grupos universitarios y de teatro independiente, con los que interviene en musicales como Jesucristo Superstar, El Plauto , de Carlos Trías y obras como El Retablillo de D. Cristóbal , de F. García Lorca o El Circo Makarroni . En ese tiempo graba discos con más ilusión que el Fary en el Albert Hall. Desde entonces, Oché Cortés ha trabajado en la tele, tras 25 años en Cope y Cadena 100. Ha sido editorialista de EL TIRACHINAS, de José Antonio Abellán y guionista del programa EL DESPERTAROCK de ROCK&GOL. Durante 10 veranos dirigió ESTAMOS EN EL AIRE, programa de las vacaciones de la COPE y el despertador AL ALBA . Tras su paso por la Televisón Autonómica de Murcia y programas como “Noché Cortés”, “El tiempo vivido”, “La separata” y “Guitarreros”, canta durante los últimos años con artistas de los 70 en su programa de televisión EL TIEMPO VIVIDO : Helena Bianco, Tony Ronald, Juan Bau, Danny Daniel, Pablo Abraira, Micky, Paco Pastor, de FórmulaV, Lorenzo Santamaría, Moncho o Elsa Baeza. Amigo desde los 90 de Maribel LLaudes, Karina, ha cantado con ella en muchos lugares de España y Cuba, donde​ compartieron escenario con Compay Segundo. Sus directos se llaman OCHENTEROS y CIUDAD CANALLA, pura diversión musical y CROONER, un repaso a la canción del juglar urbano desde que Sinatra se las tomaba en Las Vegas. Su último disco tiene nombre de BOLERO y ambiente de local lleno de humo y poesía, ingredientes necesarios para que la canción se vuelva emoción y latido. Tras publicar “Puerta Purchena”, un primer libro de artículos periodísticos, nacen en 2012 “Las aventuras de Quique Pirípi y su abuelo El Renegado”. En 2017 publica nuevas historias en “La niña furiosa y los cuentos que nunca te dije”. Y en 2019, “Cuando éramos horteras.Crónica sentimental de los 70”, donde encontrarás sin duda al escritor más espontáneo, junto con un niño que quiso asomarse a la vida para verlo todo con la oreja pegada a un transistor.

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