Top Gun: Maverick. ¿Quien dijo que segundas partes nunca fueron buenas?

¿Sería yo? pues sí, efectivamente, fue un servidor el que hará unas semanas estuvo hablando acerca de secuelas que deberían haber sido borradas del mapa, si quiera antes de haber sido proyectadas en los cines.

He de reconocer que fuisteis muchos los que me dijisteis que se me había olvidado incluir esta peli o aquella, algo que ya os dije que continuaría en otra ocasión.

No obstante, fuisteis otros cuantos los que me parabais por la calle, algunos hasta “cabreados”, para mencionarme que también se dieron casos de secuelas que superaron con creces a sus predecesoras.

Hoy, y ante vuestra insistencia, tenía pensado hablar de películas que dejaron a la altura del betún a sus hermanas mayores. Sin embargo, el otro día tuve el gusto de ir al cine a ver una peli que llevaba meses esperando y, al salir, eufórico como Pocholo en su despedida de soltero, y con la adrenalina a mil, consideré que lo que correspondía era ponerme a hablar de ella y dejar el debate para la próxima semana.

El film al que me refiero es la secuela de aquella mítica película de los 80 que marcó a toda una generación, por algo el número de peticionarios para ingresar en las Fuerzas Armadas norteamericanas tras su estreno se incrementó en un 300% (por decir un número jeje), no sé exactamente cuánto, pero igual hasta me quedo corto. Efectivamente, me estoy refiriendo, obviamente, a Maverick o Top Gun II.

¿Película? No, habría que decir ¡PELICULÓN!

Sé que diréis que como soy del gremio no puedo ser un crítico objetivo; por cierto, para el que no lo sabía, es que soy piloto (lo habré dicho ya 5 o 6 veces ¿no? Jajaja). Eso me recuerda a ese chiste de cuando vas a una fiesta y quieres saber si hay un piloto entre los invitados, tranquil@, él te lo va a decir (no me diréis que no es bueno).

Efectivamente, el tema de los aviones, qué duda cabe que me cautivó durante las dos horas que dura la cinta, todos esos combates aire/aire, ver aviones antiguos como el mítico F14 Tomcat contra los modernos de 5o generación, esas maniobras acrobáticas espectaculares llevando el avión hasta el límite, fueron algo que me dejó sin habla, de verdad que a todo aquel amante de la aviación no le dejará indiferente. Digno de elogiar que Tom Cruise se estuviera preparando alrededor de 3 meses a fin de rodar esas escenas espectaculares sin tener que recurrir a ningún doble.

Resulta del mismo modo entrañable todos esos guiños que se hacen a la primera parte, en especial a su gran rival de aquella época, el soberbio Ice-Man (Val Kilmer) en donde ahora ya, con el paso del tiempo….ups, casi meto la pata.

Solamente diré que está muy bien conseguida, efectos especiales increíbles, la música, sin llegar a la altura de la primera, pero bastante destacable también. Algunos dirán que es una americanada/fantasmada, que no les quito la razón, pero es que a veces es necesario echarle un poco de imaginación a nuestras vidas, ya que como decía Gustavo Adolfo Bécquer: “El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.”

A lo largo de la cinta se dan momentos realmente emotivos, escenas que te generan un nudo en la garganta tal, que hacen que resulte complicado incluso darle un trago a tu Coca-Cola, en especial cuando recuerda a su compañero caído Goose.

He de reconocer que ese momento en concreto me hizo saltar las lágrimas. Esta peli me genera una gran empatía tanto por las cosas buenas, pero en especial por esos duros momentos a los que desgraciadamente todos los que trabajamos en esta apasionante profesión hemos tenido que hacer frente en más ocasiones de las que nos hubiéramos imaginado cuando ingresamos, teniendo que decir adiós de manera precipitada a grandes compañeros y amigos, que se fueron como héroes…muy duro, pero bueno, a lo mejor yo soy muy sensiblero, a vosotros sé que os encantará.

Antes de ir a ver la película reconozco que estaba un poco reticente, y tardé un par de semanas en decidirme a dar el paso. Tenía bastante miedo de fastidiar una película que tenía idealizada, tal y como me pasó con la última de Indiana Jones.

Durante años tuve mitificada “Indiana Jones y la última cruzada,” las anteriores también, no obstante, en la tercera, ver a Harrison Ford con Sean Conery en ese dueto tan divertido de padre e hijo viviendo multitud de aventuras en busca del Santo Grial, fue algo épico.

Sin embargo, cuando veinte años después volví al cine a ver si habían sido capaces de superar aquella mítica película, quedé francamente decepcionado, pues la historia además de resultar muy muy difícil de creer, resultaba también bastante inconexa respecto a las anteriores.

Fue por todo ello que tuviera el miedo a experimentar lo mismo, y echar por tierra el cariño a un clasicazo como era Top Gun. Afortunadamente he de decir que sucedió todo lo contrario, Maverick, Ice Man, y los nuevos Top Gun, hicieron que pasáramos una tarde fantástica en familia.

Así que si no tenéis plan para este fin de semana, recomiendo que cojáis a vuestros hijos, pareja, perro, a vuestra vecina del segundo, o solos, por supuesto también vale, y vayáis a ver este peliculón.

Sé que después de esta publicación se me echarán encima los “críticos” y “cinéfilos” de Fotogramas, pero bueno como ya dije en su día soy un tipo simple, pero sé lo que me gusta, y casualmente es lo que le encanta a la inmensa mayoría, por algo son las pelis más vistas. Claro, si fuera una historia sur-coreana, subtitulada en nepalí del norte, con acento cantonés, le pondrían mejores críticas. En fin, como digo, soy un tipo sencillo, que me encanta ir al cine a pasármelo bien y disfrutar con aquello que me gusta.

Como siempre, un placer compartir con vosotros mis inquietudes y locuras, espero haberos hecho pasar un rato agradable. Un saludo y hasta la próxima, que será después del verano, que creo que me he ganado unas merecidas vacaciones ¿Verdad?

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